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viernes, 2 de diciembre de 2016

¿Qué sueñas para el 2017?

Juguemos

Hace unos días una colega hablaba de este tema y hacía referencia a los deseos que tenemos para el año entrante, y proponía,  más que pensar en lo que quiero, y para qué lo quiero, poner el foco en cómo me quiero sentir...

Sucede a veces que sabemos qué queremos, cuando lo queremos, cuánto de eso queremos y qué pasos seguiremos para lograrlo. Básicamente es el proceso que “debe” seguirse para planificar los objetivos en todas las áreas de nuestra vida.

En algunos talleres que he dado, trabajábamos el tema de logro de objetivos, y además de enfocarnos en algunas preguntas disparadoras, poníamos manos a la obra en los deseos más profundos de cada participante. ¿Cómo lo hacíamos? A través de un juego llamado Hoja de ruta, se trataba de plasmar en una hoja en blanco, todo lo que desebamos para nuestra vida, valía cualquier recurso gráfico (dibujos, frases, fotos, recortes de diarios y revistas) sobre todo imágenes de personas, emociones, lugares, objetos, etcétera.

Ahora bien, más arriba hablaba de poder conectar con lo que quiero sentir, con cómo me quiero sentir, y no vale decir “feliz”, porque lo importante del proceso es conocerse a uno mismo y saber qué es exactamente lo que a vos, de manera particular, te llena el alma.

Te propongo entonces, un juego para descubrir cuales son esos deseos que te permitirán moverte, ponerte en acción, hacia lo que querés lograr para este año que se acerca.

Ante todo, disponé de un momento para vos, podes ambientar con música, aromas y luego manos a la obra: tomá una hoja en blanco, lápices de colores, fibrones, temperas, diarios, revistas, fotografías.
Comenzá pensando qué emociones querés que estén presentes en este nuevo año, anótalas; luego empezá a buscar esas experiencias, objetos, lugares, relaciones, ideales, actividades, trabajos y aprendizajes que crees que pueden traer esas emociones a tu vida.
Déjate llevar por la experiencia infantil de crear un gran collage, con todo lo que sientas que te representa y todo lo que te gustaría traer, aprender, vivir y sentir.

Esta simple dinámica ha movilizado muchas almas, justamente por lo simple, accesible y profunda que resulta, una vez que nos animamos a realizarla.
Los adultos solemos esquivar estar en contacto con nuestro lado más lúdico e inocente, creemos que es una pérdida de tiempo, pero darle el control “al niño interior” de vez en cuando, puede llenarnos de alegría, creatividad y fluidez.

No me creas.
Vivílo...
¡Buen viaje!

Mantené visible tu collage, para tener presente tus intensiones SIEMPRE!!!




jueves, 13 de octubre de 2016

La importancia de tener proyectos

Convertir los sueños en metas reales

 El psicólogo y escritor estadounidense Martín Seligman identificó tres niveles de felicidad:

 1) El placer que obtenemos a través de los sentidos: hacer aquellas cosas que nos den placer. Cine,   viajes, comidas, compras. Felicidad pasajera. Y está bien!, el peligro es creer que la fuente de la felicidad está solamente en obtener esos placeres.
2) Vivir una vida con compromiso: nos comprometemos con actividades que nos hacen usar o desarrollar nuestras habilidades: estudiar, leer un libro, tocar algún instrumento, bailar o planificar un proyecto que nos desafie. Tiene una gratificación más duradera. Se la compara con un estado de “fluir”, alegría por la que uno hace las cosas más allá de toda recompensa externa.
3) La vida con sentido: cuando nos ponemos al servicio de algo más grande que nosotros mismos, que le da sentido a nuestra existencia. Pertenecer a una ONG, por ejemplo.

Tomando esto como certero, me voy a basar en el segundo nivel para hablar sobre los objetivos o metas que tenemos en nuestra vida.
Si nos ponemos a pensar, estos son los que nos movilizan, lo que hacen que cada día nos levantemos con una sonrisa o una mueca. Los objetivos propuestos y en acción son los que más generan motivación, pues uno se siente con energía para ir en busca de aquello que desea y ya se planteó conseguir.

Ahora, ¿cómo hacerlo de manera eficaz para ir paso a paso y no abandonar en el intento?

Siempre que alguien me dice que no sabe cómo hacerlo, que no es bueno para esto o aquello, le propongo que mire hacia atrás, su pasado, y revise todas las veces que se propuso algo y lo logró, no importa lo grande o lo chico del proyecto; lo verdaderamente importante es habérselo propuesto, haber perseverado y trabajado para hacerlo y poder decir: ¡Si! ¡Lo logré!. Puede tratarse de un nuevo aprendizaje, cambio de un mal hábito, mejorar alguna relación, formar una familia, lo que sea que antes era una barrera y luego se convirtió en puente. Todos tenemos triunfos.

Lo primero que debemos preguntarnos cuando nos planteamos una meta es ¿por qué o para qué quiero esto?
Hay una razón íntimamente conectada con nuestra esencia que hará que esta pregunta sea respondida con fluidez (siempre y cuando sea nuestro verdadero objetivo).
Segundo, aquí ya definimos el qué de la cuestión; ¿Qué quiero lograr, cuándo lo quiero lograr (factor tiempo), y cuánto de eso quiero lograr? (Ej. Quiero comprarme un auto color x, modelo x, antes de x mes, de x año.)
En este punto, lo ideal es plantearse objetivos para cada una de las áreas de nuestra vida: tiempo libre, finanzas-dinero, relaciones-familia, salud-actividad física, comunidad-legado, trabajo-carrera, personal-nuevos aprendizajes. ¡Y es fundamental visualizarlos!
En tercera instancia, preguntarse cuales son las acciones que HOY puedo hacer para acercame a ellos, por ejemplo: escribirlos (potente herramienta que nos compromete y nos motiva con más intensidad).
En el camino del intento me va a pasar que muchas cosas no van a salir como las planeé, así que, como cuarto paso, debemos estar preparados para evaluar lo que no funciona y cambiar estrategias de acción a tiempo y sin dejar de tener claro hacia donde vamos y porqué lo hacemos.
Y no menos importante, por último, aprender a celebrar, cada acción, cada avance que hacemos, por pequeño que este parezca, siempre es un eslabón de la gran cadena que es el camino a la consecución de nuestros SUEÑOS.

¿Te animas a ponerte en acción?

¡Qué disfrutes tu propio viaje!


Para que los sueños se conviertan en meta, tienen que tener fecha de vencimiento.

jueves, 11 de agosto de 2016

Perseverancia

El arte de intentar una y otra vez

“La genialidad es 1% inspiración y 99% transpiración”
Esta frase la decía Thomas Edison después de haber hecho más de cinco mil intentos para conseguir encender una lamparita eléctrica.

Perseverar, según la Real Academia Española es: mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión.

Para mí, es el arte de intentar de diversas maneras y por diferentes caminos llegar a un objetivo.
Tiene que ver con una fuerza que nos empuja hacia delante; que aunque tropecemos una y otra vez, no nos reste persistencia y motivación.

Se me ocurren muchas maneras de nombrar las cualidades y beneficios de ser perseverante, pero nada más grafico que detenerse a pensar en esos logros que tanto nos han costado alcanzar: horas, días, meses y quizás años de desvelo, creando nuevas maneras de equivocarnos.

Sólo podemos ver el valor de perseverar cuando hemos caído una y mil veces, sin detenernos, y, al final, podemos declarar: “lo logré”.
Rendir exámenes, conseguir un título, conquistar el corazón de la persona amada, un nuevo empleo, un ascenso; todo conlleva trabajo.
Si fue fácil, no le daremos mayor importancia, pero si nos costó, seguramente plasmaremos a fuego,  en nuestra mente, cada instante del proceso.

Y ahí es donde esa palabrita se convierte en un valor para nosotros.

Considero que sólo puede ser perseverante quien realmente tiene en claro lo que quiere, quien desea desde el corazón. Ese deseo es el que hace que nos movamos.
Muchas veces vamos por la vida en automático y no conocemos ni recorremos la perseverancia en su extensión.

En la vida, no todo sale cuándo y cómo lo esperábamos, la vida nos sorprende. Por eso hay que estar preparado.
La inspiración existe, decía Picasso: pero te tiene que encontrar trabajando.

Personalmente, creo que vale la pena cada instante de esfuerzo, el sabor de la victoria es otro, es único.
El orgullo, la confianza, el respeto, la gratitud, son virtudes que crecen y te hacen crecer.
La frutilla de la torta, sin lugar a dudas, EL APRENDIZAJE.

Te invito a que indagues tu experiencia y evalúes: ¿cual es tu relación con la perseverancia?, y ¿cuáles son las experiencias y las anécdotas que surgen al pensar en esto?

Todo empieza con el primer paso…


Buen viaje!

"Practicar mucho algo, no es lo que hacés una vez que sos excelente en algo. Es lo que hace que seas excelente en algo"

sábado, 2 de mayo de 2015

¿Cual es tu pasión?

¿Quién no se ha hecho esta pregunta alguna vez en su vida? Sino infinidad de veces, tal vez de otras maneras, ¿Qué me gusta hacer? ¿Qué es lo que, cuando lo hago, pierdo la noción del tiempo? ¿Haciendo qué, fluyo más? ¿Qué es lo que naturalmente me sale bien hacer desde siempre?
Estas u otras preguntas pueden ser disparadores útiles para descubrir mi pasión.

A muchos les pasa que la descubren desde muy pequeños, se les presenta con total claridad aquello que les apasiona y comienzan a practicarlo, ya sea como hobbie o como profesión.

Pero a una gran cantidad de personas les sucede que hasta muy avanzados en su edad madura, aún sienten que no saben o no encuentran una actividad que los llene, que los satisfaga.

La importancia de saber qué nos apasiona y hacer algo con esa energía es fundamental para nuestro bienestar general. ¿Y porque afirmo esto? Porque lo que nos apasiona viene del alma, ese energía que nos mueve, que no conoce perezas y que cuando está bien dirigida hace crecer nuestra creatividad y nos brinda alegría y paz infinita.

Y no se trata de dedicarse profesionalmente o como medio de vida a esta actividad. Con dedicarle un rato todos los días o quizás menos, dos veces a la semana, o lo que podamos, pero, pero!!!! es muy importante no postergarla, no ir dejando "para más adelante cuando..." porque estaremos saboteando nuestro propio equilibrio, que como personas necesitamos para estar en armonía.

En mi caso, la práctica del coaching llegó a mi vida para reafirmar algo que ya estaba en mí. Desde siempre me había fascinado el tema del humano, el lenguaje, el hecho de sentir que con "mi mirada" podía ayudar o guiar a otros, y aunque el recorrido aún se está haciendo, siento que hacer lo que hago: talleres, charlas, intervenciones individuales, me enriquece, me agranda el panorama y aprendo, fallo, a cada paso.

Para terminar, si aún no descubriste qué es lo que te apasiona, aquí te dejo algunos interrogantes que te pueden acercar a "tu verdad", "tu misión", "tu propósito":

¿Qué puntos fuertes crees tener para aportar algo al mundo?
¿Cómo te gustaría que te recordaran?
¿Qué trabajo te gustaría tanto hacer que lo harías aún sino te pagaran?

Ojalá te sea de utilidad!

sábado, 2 de noviembre de 2013

Mi versión de la Paz

                                                                            No hay caminos para la paz; la paz es el camino.
Mahatma Gandhi

Esta frase nos invita a reflexionar:

¿Qué creemos acerca de la paz? ¿Por qué surge la violencia? ¿Cómo podemos evitar las guerras?
Estar en Paz tiene que ver con la profunda aceptación de que el pasado no puede ser modificado. Sólo podemos cambiar nuestra interpretación de lo que pasó y a partir de eso renacer una y otra vez en seres mejores, sabiéndonos imperfectos y conscientes de que estamos aquí para aprender.
A partir del crecimiento continuo y de la autoevaluación podemos construir nuestra paz interna, que hace que nuestro entorno entre en sintonía, y como un eslabón de una gran cadena contagiar espacios, pensamientos, creencias, posturas; transformarnos para transformar.
Y esto que digo, no es una apología de querer cambiarlo todo arbitrariamente, NO. Es saber que el gran paso es “darse cuenta” que no puedo pretender que los demás hagan o dejen de hacer, en el amplio sentido de la palabra. YO desde mi lugar, desde mi mundo, tengo que promulgar la paz: primero, conmigo mismo, aceptando y amando  lo que soy, respetando mis limitaciones, mi errores, mis falencias; porque en mi condición de humano soy infinitamente imperfecto pero mi alma es una entidad absolutamente perfecta; y mediante este conocimiento puedo cultivar la comprensión y la compasión.
Desde este escenario, estamos en condiciones de poder aportar a los demás las bases para un mundo en equilibrio y armonía. Y “los demás” podrán ser: para algunos su familia, su pareja, sus hijos; para otros sus alumnos, sus amigos; y algunos tendrán llegada a las instituciones, que deben bregar continuamente para lograr los grandes cambios…
Pero nunca debemos olvidar, que somos nosotros, como personas individuales quienes tenemos el mayor PODER de cambio, sobre nosotros mismos.
La gestión de la paz en uno, nos hace proveedores de Paz hacia nuestra sociedad.
No tenemos que objetar que el mundo está podrido, que la gente está loca y estresada, sino mantenernos objetivos frente a tantas sensaciones que nos ofrece el mundo exterior, aunque no es fácil.
El secreto un poco estará e la firmeza y la claridad de nuestros sueños más profundos. Aquellas metas que nos hacen caminar día a día, avanzar de a poco, aquellas convicciones que nacen de lo profundo de nuestro ser. Saber que en el camino habrá muchos obstáculos, y eso hará que refuerce mis ganas y mi motivación para seguir ADELANTE.


domingo, 16 de junio de 2013

La tarea de un Coach

El Coaching Ontólogico está basado en el entrenamiento del Ser. Ese Ser que somos pero también en aquel que podemos llegar a ser, es decir, en las posibilidades, en ese múltiple abanico que se abre cuando nos permitimos corrernos del lugar en el que estamos: a veces estamos en el dolor, en el resentimiento o en el triste papel de victimas; somos simples espectadores de esa película que no para y es  “la vida”.
Como seres humanos tenemos el derecho de ser Protagonistas, y eso,  es una elección que siempre está disponible.
Las creencias, las costumbres pueden operar cómo límites a nuestros profundos deseos de cambiar; pero ante todo: la creencia de que es el “otro” el que está mal, el que “tiene que cambiar”, el  afuera está mal. Y si, sépanlo amigos, el otro puede estar muy errado, o lo que sea que pensemos, pero la única posibilidad de cambio real está adentro, en NOSOTROS MISMOS.
Empezar por “casa” es la mejor opción de la verdadera transformación.

Y el primer paso del coach es apoyar al consultante, guiarlo para que pueda correrse del cómodo lugar que ocupa, y se pueda preguntar cosas que nunca antes se preguntó y PONGA EN DUDA SUS CERTEZAS. Habrá muchas que le servirán para el equipaje, pero muchas otras ya no será necesarias.

Este proceso se llama APRENDIZAJE, y el coaching es, como llamó Julio Olalla “el arte de crear espacios de aprendizaje”.